A partir de los cuarenta años, la producción de colágeno se reduce y nuestro cuerpo empieza a conocer a quien será una de sus mayores enemigas: la flacidez. Esta se puede dar en varias zonas del cuerpo, pero hay algunas que son más propensas a que la flacidez sea más visible. Una de ellas son los tríceps, los cuales al estar fofos dan lugar a los brazos de murciélago. ¿Sabes qué son y si es posible ponerles remedio? ¡Te lo contamos!

¿Qué son los brazos de murciélago?

Los brazos o alas de murciélago es el nombre coloquial que recibe la forma que toma el tejido caído en el tríceps. Hay que entender que este es un músculo que casi no se ejercita, y cuando un músculo no es ejercitado se debilita y cae.

Aunque afecta a ambos sexos, es mucho más común en las mujeres, especialmente a partir de los 45 años. Aunque no es más que un mal estético, puede provocar bajadas de autoestima, ya que muchas mujeres se avergüenzan al ponerse prendas que dejan ver esta zona, como podrían ser las camisetas de tirantes en verano.

¿Cuáles son las causas que provocan los brazos de murciélago? Son tres y se pueden dar por separado o combinadas unas con otras. Aunque es probable que se den las tres al mismo tiempo y los brazos de murciélago sean aún más visibles.

  • Falta de trabajo en el músculo.
  • Flacidez.
  • Grasa localizada.

Dado que suele ser un problema de falta de trabajo en el músculo, el ejercicio en los tríceps es básico e imprescindible para conseguir eliminar los brazos de murciélago. Sin embargo, es muy complicado recuperar la forma original solo con ejercicio, pues cuando los músculos se caen requieren de mucho esfuerzo para tonificarlos de nuevo. Por eso, los tratamientos estéticos se convierten en el mejor complemento al deporte.

alas de murcielago en brazos

Tratamientos efectivos para bajar los brazos de murciélago

Los tratamientos de los que te hablamos a continuación han demostrado gran eficacia en combatir y eliminar los brazos de murciélago. Te contamos de qué va cada uno.

Mesoterapia

La mesoterapia corporal se ha convertido en uno de los tratamientos estéticos más demandados gracias a sus buenos resultados. Se usan unas microinyecciones con activos homeopáticos o alopáticos para eliminar la grasa localizada.

Las sustancias que se inyectan activan el metabolismo y consiguen reducir volumen y reafirmar la piel. Los resultados son progresivos y se van intensificando con el paso de las sesiones.

Hay dos tipos de mesoterapia: la alopática, que se compone de sustancias químicas extraídas en su mayor parte de plantas; y la homeopática, con sustancias completamente naturales. Las sesiones de mesoterapia duran unos 30 minutos y se requiere un mínimo de 5 sesiones para ver resultados.

Hilos tensores

Los hilos tensores actúan como un lifting que produce resultados inmediatos. Son eficaces para luchar contra la flacidez, por lo que resultará un tratamiento útil para mejorar los brazos de murciélago.

El tratamiento consiste en la inserción de unos hilos que crean una fibrosis en la zona e inducen el lifting, retornando la piel a su lugar original. Con una a tres sesiones de entre 30 y 45 minutos será suficiente para devolver la tersura original a los brazos.

Hidroxiapatita Cálcica

Este es un compuesto activo que se inyecta en la piel y se inicia un proceso que se conoce como neocolagénesis (implica la formación de nuevo colágeno). Gracias a él se potencia la producción de colágeno, el cual se expande en la zona afectada. Tiene un efecto inmediato, retornando la piel a su estado natural.

Las sesiones duran unos 30 minutos y los resultados de un tratamiento con hidroxiapatita cálcica duran hasta dos años.

Ácido poliláctico

El relleno con ácido poliláctico se emplea contra la flacidez provocando un efecto lifting en la piel. Se consigue un efecto muy natural y una duración prolongada.

Las sesiones tienen una duración de 30 minutos, se aplica con microinyecciones y tres sesiones son suficientes para conseguir resultados.

Radiofrecuencia

Con la radiofrecuencia se consigue un calentamiento de la piel en profundidad y se consigue mejorar la circulación y estimular la producción de colágeno. Este aumento de temperatura se consigue a través de la estimulación eléctrica.

Se necesitan unas seis sesiones de entre 30 y 45 minutos y tendrás resultados visibles. Es un tratamiento seguro, no invasivo y con duración prolongada de los efectos. Gracias a él puedes decir adiós para siempre a los brazos de murciélago.

Como ves, tener brazos de murciélago no es algo que no se pueda evitar. Con un cambio de hábitos, especialmente en la actividad física, y combinado con los tratamientos adecuados, es posible terminar con ellos de una vez por todas y lucir unos brazos tersos y firmes.