Un brote de acné puede surgir de manera inesperada, dando resultados imprevisibles. Por lo general, se suele asociar el acné a la adolescencia, pero realmente existen factores que pueden activarlo en diferentes etapas de la vida. Analizamos sus causas y las soluciones más efectivas.

¿Puede evitarse un brote de acné? ¿Cuáles son sus causas?

Existen varios motivos por los que se puede activar un brote de acné. Cuando este se da se asocia a la pubertad y suele estar producido por los cambios hormonales típicos de la adolescencia. El problema surge en el momento en que los granitos hacen aparición en una edad adulta. Si en la adolescencia estos producen inseguridad y una baja autoestima, durante la edad adulta la sensación suele agravarse más en el aspecto psicológico. Pero ¿por qué se dan estos brotes?

Desequilibrio hormonal

Es normal que durante la menstruación haya desórdenes hormonales, así la progesterona y los estrógenos son responsables de estos brotes. Del mismo modo, el estrés puede provocar que salgan granitos, ya que activa otra hormona, el cortisol, que actúa directamente produciendo dichos brotes.

También, ciertos anticonceptivos causan la aparición del acné, al aumentar las hormonas relacionadas con la fertilidad en la mujer.

El uso de cremas grasas

Ciertas cremas grasas tienen un efecto proacné. Algunas suelen ser aplicadas a una edad avanzada para combatir la aparición de arrugas. Otras veces, los productos cosméticos tienen un resultado alérgico que se exterioriza en forma de granitos. En estos casos, los culpables hay que buscarlos en los ingredientes químicos, incompatibles con determinadas epidermis.

Un cabello graso

Tener un cabello graso es otra de las causas por las que aparece el acné en el rostro. Si este está en contacto con la cara, llega a provocar la exteriorización de granos en la misma. A su vez, el pelo graso puede ser un indicativo de la pérdida progresiva del mismo.

Tocarse los primeros granitos

Una mala costumbre que se tiene es querer acabar rápidamente con los primeros granitos que aparecen, especialmente en el rostro, por ser estos los más visibles. Al quitar uno, se puede infectar la zona, llevando las bacterias de un área a otra del rostro, propagando el brote.

Los rayos ultravioleta

Los rayos UV del sol suelen tener un efecto negativo sobre los brotes. Además de producir mayor acné, sobre todo al producir sudor, activan los efectos de enrojecimiento e inflamación, tan temidos en quienes los padecen.

Brote de acné: así debes actuar para que no empeore

Cuando se padece este tipo de acné, se puede recurrir a ciertos consejos que ayudan a detener el brote, como por ejemplo:

  • Evitando cosméticos con ingredientes químicos y usando un champú adecuado para estimular el cuero cabelludo ante el efecto grasoso del mismo.
  • No tocarse la cara ni las áreas afectadas por los brotes, ya que esto favorece la proliferación bacteriana que produce los granos.
  • Templar los nervios, ya que el estrés genera cortisol que, a su vez, es el responsable de que salgan granitos.
  • Realizarse un peeling químico facial, que favorece la regeneración celular cutánea, aplicándose en forma de mascarilla, desengrasando el área previamente.
  • Someterse al tratamiento estético de la luz pulsada (IPL), capaz de eliminar cualquier irregularidad, rejuveneciendo la epidermis con la creación de un nuevo colágeno.

El acné es un problema que no solo está relacionado con la pubertad, sino que aparece en cualquier etapa de la vida. Este se da por diferentes motivos, algunos de los cuales son difíciles de prevenir, pero todos son tratables con la ayuda de especialistas cualificados.