El colágeno en los labios es una sustancia natural del propio organismo que con el paso del tiempo va desapareciendo. Pero ¿es recomendable inyectarlo si queremos conseguir unos labios más rellenos y carnosos? Analizamos esta molécula en contraposición al ácido hialurónico y otras técnicas estéticas para conseguir una boca natural y bonita.

Aumento de labios: los productos más demandados

Los labios es una de las zonas más visuales del rostro y con el paso de los años, se han ido perfeccionando los tratamientos y las técnicas estéticas, consiguiendo embellecerlos sin apenas tener que sufrir efectos secundarios.

Tener unos labios carnosos es símbolo de belleza y salud, lo que ha aumentado la demanda estética. De este modo, la historia y los avances científicos se han ido desarrollando en consecuencia.

De la parafina al éxito del ácido hialurónico

Desde inicios del siglo XX, la aplicación de la parafina busca aumentar los labios de los pacientes que exigen mejorar su aspecto.

Hay que esperar más de medio siglo para probar el efecto de la silicona líquida. No tarda en popularizarse y se convierte en una sensación en todos los estratos sociales. A pesar de haberse llegado a usar durante un largo periodo, tres décadas aproximadamente, el temor por sus efectos sobre la salud obliga a los científicos a investigar otros métodos menos nocivos.

Así hace aparición el colágeno. Su comportamiento menos agresivo, al resultar una sustancia que el organismo humano crea de forma natural, parece idóneo. Pero el uso de un colágeno bovino, como una alternativa más fácil de conseguir, y sus efectos alergénicos en los humanos, de nuevo hace desconfiar.

Es el momento del ácido hialurónico, otro componente creado por el organismo humano y todavía menos agresiva. Su demanda ha ido creciendo debido a sus resultados favorables, siendo la mejor alternativa en lo que a estética labial se refiere ya que consigue aumentar el volumen del labio sin someterse a ningún tipo de cirugía.

El colágeno en los labios y el ácido hialurónico

Tanto el colágeno como el ácido hialurónico son sustancias naturales, que el cuerpo crea. El colágeno permite la elasticidad de la epidermis, creando, en el caso de los labios, la suavidad y tersura características.

Con el tiempo, el cuerpo produce menos colágeno, por lo que la arruga y la aspereza epidérmicas hacen su aparición. También, una exposición prolongada al sol consigue envejecer las células de la piel.

La acción del ácido hialurónico es esencial para que el colágeno se pueda producir de manera natural por el organismo. Así conserva la elasticidad y juventud propias de unas células sanas. Este ácido, junto al agua del cuerpo, logra que el colágeno se mantenga nutrido y, por tanto, que dé a los labios esa sensación redondeada que tanto gusta.

El tratamiento del ácido hialurónico frente a la aplicación de colágeno

Estas dos sustancias han sido usadas por especialistas estéticos para realzar los labios. Pero, con el tiempo, se ha demostrado que una de ellas ha dado mejores resultados que la otra, ya que una es reabsorbible mientras que la otra es permanente.

Los efectos del colágeno, aunque en algunos pacientes resultaron satisfactorios, no han cumplido con las expectativas. Mostrándose como un tratamiento irreversible, también ha producido reacciones alérgicas.

En el caso del ácido hialurónico, se han conseguido crear de forma sintética que no produce reacciones alérgicas. Sus efectos han resultado ser prácticamente inocuos y dan la posibilidad al paciente de poder revertirlo si no consigue convencerse con los resultados.

El ácido hialurónico ha alcanzado la popularidad porque, por sí mismo, favorece a la creación de colágeno de forma natural consiguiendo unos labios bonitos y gruesos sin necesidad de pasar por quirófano ni efectos secundarios.