¿Quieres saber cómo eliminar las arrugas del entrecejo de la forma más eficiente posible? Estas es una de las preocupaciones del mundo de la belleza más habituales así que no te preocupes, ¡no estás solo!

Para empezar, lo más importante es que conozcas porqué se producen estos cambios en la piel. Tendrás que tener en cuenta que la piel del rostro es especialmente sensible, ya que es muy fina y pierde elasticidad con facilidad. El paso de los años y la distensión de los músculos faciales pueden ocasionar pérdidas de colágeno que terminan por marcar surcos en algunas zonas de la cara, como el entrecejo, el contorno de ojos y el de labios. Además los músculos faciales van a producir la expresión y la contracción reiterada de los mismos provocarán asimismo la aparición de arrugas en la glabela (entrecejo).

Ahora que conoces porqué se producen estas arrugas, es necesario encontrar el mejor método para estimular la producción de colágeno y rellenar el surco en la medida de lo posible. Así conseguirás rejuvenecer tu expresión facial de la forma más eficiente.

Elimina el ceño fruncido según tu edad

A pesar de que la mayoría de arrugas tienen el mismo origen (la pérdida de elasticidad), dependiendo de cuál sea tu franja de edad vas a necesitar cuidados específicos para la zona. De esta forma conseguirás que el tratamiento aplicado tenga toda la eficacia posible.

Ten en cuenta que esto también depende del estado de tus arrugas, ya que no es lo mismo si todavía no han aparecido, si son recientes o si ya están marcadas. Existen otros factores que también hay que tener en cuenta a la hora de tratar los signos de la edad, como el tipo de piel o el clima en el que vivimos.

Década de los 20, tratamientos preventivos

En este momento de nuestra vida lo más probable es que los signos de la edad todavía no estén visibles, pero eso no quiere decir que no podamos hacer nada para evitar su aparición. De hecho, todo lo contrario: lo mejor es siempre prevenir.

Para ello es necesario atender a nuestro estilo de vida. Evitar el tabaco y llevar una dieta equilibrada son básicos para el cuidado de la piel, ya que unos malos hábitos favorecen el envejecimiento del rostro, además de que no resultan saludables.

La cuestión de los líquidos también es fundamental. Beber el agua necesaria al día es importante para mantenerse hidratado y, además, es una fuente de nutrición y vitalidad para nuestra piel. De la misma manera, evitar la retención de líquidos (por ejemplo, reduciendo la sal de nuestra dieta) previene la aparición de bolsas y otros problemas de congestión.

No obstante, si hay algo fundamental que podemos hacer en esta franja de edad es protegernos del sol. Los rayos UV son muy agresivos para nuestra piel y aceleran el envejecimiento, además de producir manchas antiestéticas. Para ello es fundamental que usemos protector solar a diario, tanto en invierno como en verano.

Década de los 30, cosméticos tradicionales

Una vez hemos conseguido mantener una rutina de prevención de arrugas óptima, es momento de comenzar con los tratamientos específicos.

La hidratación es fundamental en todo tipo de pieles, aunque se vuelve especialmente importante si tienes la piel seca. Las cremas tradicionales aportan los nutrientes que tu piel necesita: repártelas por toda la cara, centrándote en los lugares más problemáticos, como el entrecejo. Las formulaciones de estas cremas cada vez tienen mejores ingredientes que nos ayudan con la producción de colágeno. El ácido hialurónico y el retinol son dos grandes aliados en la guerra contra los signos de la edad.

No obstante, utilizar tan solo una crema puede ser insuficiente para algunas pieles. Asegúrate de tener una opción de día y otra para la noche más untuosa. De esta forma consigues que tu piel se siga nutriendo durante las horas de sueño. Además, si quieres mejorar la absorción de los nutrientes de las cremas es importante añadir otros productos a tus rutinas, especialmente si se trata de tónicos y sérums.

Década de los 40, gimnasia facial

A partir de cumplir los 40 es importante empezar a incluir en la rutina diaria ejercicios para evitar la flacidez facial y así tonificar la musculatura del rostro. Este tipo de ejercicios resultan muy sencillos de realizar y llevan muy poco tiempo, por lo que no debería resultarte un problema empezar a practicarlos. Te proponemos dos para mejorar el aspecto de tu entrecejo:

  • El primero consiste en presionar con las yemas de los dedos sobre las cejas. Para que te resulte cómodo, haz esto con tus dedos índice, corazón y anular, tres por cada lado de la frente. Mantén la presión sobre las cejas alrededor de siete segundos y desplaza los dedos hacia arriba, volviendo a presionar en el nacimiento del pelo.
  • Para realizar el segundo tendrás que llevar tus manos al nacimiento del cabello y estirar hacia arriba. Al mismo tiempo, cierra los ojos y empuja con los párpados hacia abajo para hacer tensión en el sentido contrario.

A partir de los 50 en adelante, tratamientos estéticos:

A partir de este momento podemos empezar a pensar en tratamientos específicos, que se llevan a cabo en centros de estética.

Sin duda, el que más éxito tiene es la toxina botulínica tipo A ya que relaja la contracción muscular y confiere una mirada relajada y lejos de la apariencia de enfado que una hipercontractura de esos músculos provoca.

No obstante, cada vez vemos más a menudo entre los tratamientos las infiltraciones de ácido hialurónico. Parece que este método va ganando terreno, ya que no solo rellena, sino que también estimula la producción de colágeno en la zona, hidratando profundamente.

La estética y medicina estética pueden ayudarte sea cual sea tu edad, cada vez con personas más jóvenes las que se realizan tratamientos de rellenos con ácido hialurónico, y la combinación de todos los tratamientos que anteriormente te hemos indicado van a ser los que te den una prevención y unos cuidados efectivos para que este inestetismo lo puedas controlar.

Por último, existen varias técnicas para llevar a cabo un lifting, un método para estirar la piel que consigue disimular de forma efectiva las arrugas incipientes y también las más marcadas. Un especialista podrá aconsejarte cuál es la mejor opción dependiendo de las características de tu piel.

Recuerda que cuanto antes empieces, antes comenzarás a ver los resultados en el rostro y resultarán mucho más efectivos los tratamientos.