Los cambios bruscos de temperatura, la falta de humedad en el aire o el abuso del agua caliente a la hora de ducharnos son solo algunos de los factores que pueden restar hidratación a nuestra piel. Y ante esta situación, saber cómo hidratar la piel seca correctamente es fundamental para lucir una piel bonita y brillante.

Aunque hay personas que únicamente notan los síntomas de la sequedad facial cuando llega el invierno, otras conviven con ellos durante todo el año. Con estos consejos esperamos que consigas mantener tu piel hidratada sin importar la estación en la que te encuentres.

Cómo hidratar la piel seca: consejos imprescindibles para tu día a día

Sensación de tirantez, tacto áspero, picazón, descamación o enrojecimiento son algunos de los síntomas más habituales de la piel seca. Síntomas que suelen desaparecer al poner en prácticas estos consejos y algunos cambios en los hábitos diarios. En caso de persistir, lo más recomendable es que consultes con un experto en dermatología.

Elegir un buen gel de ducha hidratante

Tenemos que empezar a combatir la piel seca desde algo tan sencillo como elegir correctamente el gel de ducha para el uso diario. Hoy en día existen numerosos productos en el mercado, sin embargo debemos evitar usar aquellos que producen sequedad, como los geles que cuentan con humectantes agregados.

Pero no es la única consideración que debes tener en la ducha, ya que el tiempo que pasas expuesto al agua también influye. Te recomendamos que no sean más de 10 minutos, para evitar que el agua seque en exceso la piel. Además, la temperatura del agua no debe ser muy caliente, mejor tibia.

Usar aceite de ducha o manteca corporal

Utilizar aceite de ducha o manteca corporal, que es más densa y calmante, es muy recomendable para aportar un extra de hidratación a la piel tras haberla sometido al agua, que suele secarla. Sobre todo, recomendamos estos productos en zonas especialmente sensibles a la sequedad, como los codos o las piernas.

Beber mucha agua

¿Cuánta? Se recomiendan al menos 2 litros de agua al día, unos 8 vasos aproximadamente, pero esto va a depender de cada persona. Además, no pienses exclusivamente en agua a la hora de hidratarte internamente, ya que el consumo de infusiones (mejor sin azúcar) también es válido para tu rutina de hidratación.

beber agua para hidratar la piel seca

Desmaquillar la piel correctamente todos los días

Este hábito diario se pasa por alto en la rutina diaria de muchas personas. Desmaquillarse es fundamental para dejar que la piel respire, poder limpiarla correctamente e hidratarla al final del día. Un correcto proceso de desmaquillarse implica usar leche limpiadora y tónico. Gracias a estos dos productos podremos retirar bien todos los restos de maquillaje y sellar los poros, de manera que estos no se dilaten y la piel pierda agua.

Usar cremas hidratantes adecuadas a tu piel

Humectar diariamente la piel es fundamental para una correcta hidratación de la misma. Además, las cremas hidratantes sellan la piel, evitando que se escape el agua y se produzca sequedad. Y la mejor manera de aplicar la crema es a través de suaves masajes que permitan que la piel la absorba mejor. 

A la hora de elegir la crema hidratante ten en cuenta tu tipo de piel, para que esta no produzca un efecto no deseado. Además, te recomendamos que tengas una crema para el día y una para la noche, para aprovechar las características propias de cada una.

Evitar fumar (si todavía no lo has dejado)

Es fundamental dejar de maltratar nuestro cuerpo y nuestra piel con agentes tóxicos derivados del tabaco. No solo sufren nuestros pulmones y estamos expuestos a graves enfermedades, sino que nuestra piel envejece, se seca y se torna de un color que demuestra un estado poco saludable. Son inmensos los beneficios de dejar de fumar en nuestra piel y se notan a las pocas semanas de haberlo dejado.

Si aplicas todos estos consejos y recomendaciones en tu día a día, tu piel lo agradecerá y tú te verás mejor cuando te mires al espejo. ¡Una piel brillante e hidratada es el reflejo de un cuerpo saludable!