Utilizar una crema anestésica para depilación es un método de apoyo para que este proceso resulte un poco menos molesto, pero hace necesario que se tengan en cuenta algunas consideraciones.

¿Qué efectos produce en la piel?

El efecto que producen estos productos es una insensibilización de la zona a tratar. A pesar de su utilización, hay personas extremadamente sensibles y que, a pesar de utilizar estas cremas anestésicas, continúan percibiendo molestias a la hora de la depilación. Hemos de tener en cuenta que el dintel del dolor es sumamente subjetivo y variable entre personas.  Hay gente que pese a no sentir ninguna molestia prefieren curarse en salud y utilizar estas cremas.

¿En qué casos es necesaria la crema anestésica para depilación?

Cuando una persona acude a un centro especializado, normalmente, pregunta si este tipo de tratamientos duele. Cuando se le dice que se trata tan solo una pequeña molestia que puede ser relativamente intensa, suele preguntar cómo se puede minimizar ese malestar que puede padecer.

Si se trata de zonas sensibles o en las primeras sesiones, son muchas las personas que optan por comprar productos basados en la lidocaína y prilocaína, que se dispensan bajo prescripción médica. Los más conocidos son las cremas anestésicas, entre las que se pueden encontrar la denominada Emla y Lambdalina.

En general, no se recomienda este tipo de cremas, solamente para pacientes con una sensibilidad especial en la piel. En cualquier caso, es conveniente consultar con el operador, esteticista o médico estético el láser con el que se va a realizar el tratamiento, exponer qué zonas van a ser tratadas y en base a todo ello decidir.

Es importante no adquirir un producto anestésico tópico de motu proprio, ya que la depilación en pieles sensibles requiere una serie de cuidados especiales que un médico o técnico debe supervisar. Puede que los profesionales encuentren otro tipo de solución para reducir las molestias durante el procedimiento.

¿Cómo se aplica?

La crema anestésica para depilación ha de aplicarse por vía tópica, un par de horas antes de iniciar el tratamiento de depilación; y, aunque haya personas que hablan de cubrir la zona con un film transparente, es recomendable no hacerlo.

Se aconseja no utilizar este tipo de cremas anestésicas en las zonas donde se produce una mayor absorción, como aquellas próximas a las zonas íntimas, aunque lo recomendable es siempre consultar con su médico estético

¿Cuál es la cantidad recomendada para aplicar?

Se debe optar por una cantidad moderada, para, de este modo, evitar posibles efectos secundarios del producto aplicado. Si se aplica sobre una gran superficie y mucha cantidad, se absorberá y se pueden sufrir hormigueos o mareos, como efectos secundarios.

El uso de un anestésico tópico no se limita a bloquear el envío de la señal de dolor desde la epidermis, sino que penetra y va a llegar al torrente circulatorio.

Algunas de las cosas que pueden aumentar el riesgo de sufrir efectos secundarios, al ponerte crema anestésica, son realizar ejercicio y tener algún tipo de erupción cutánea o la piel irritada.

¿Cuándo está prohibido su uso?

Estas cremas no solo son utilizadas para la depilación láser. Hay quienes usan estas cremas anestésicas cuando se van a realizar un tatuaje. Sin embargo, esta práctica no es recomendable y su uso según algunas legislaciones está prohibido en centros de tatuajes si no es bajo supervisión médica. E incluso algunas marcas no está homologadas ni se pueden comprar en España de manera legal.

Consejos

  • La Agencia Española del Medicamento (AEMPS) tiene una página web en la que consultar cuáles son los fármacos autorizados.
  • En caso de querer utilizarlas, ya que hay muchas personas que no lo hacen, se debe escoger una que contenga una menor cantidad de principio activo y sea efectiva. Es conveniente preguntar al médico estético la cantidad adecuada que se debe utilizar.
  • Hay que seguir las instrucciones de los profesionales sanitarios para emplear correctamente la crema anestésica. Es muy importante seguir las indicaciones anteriores a la depilación láser, dado que el médico no estará presente durante su aplicación.

Hace algunos años, utilizar cremas anestésicas era muy frecuente, de forma previa a realizar tratamientos cosméticos de depilación láser, ya que los equipos utilizados eran mucho más agresivos para la piel e incluso podían producir quemaduras que resultaban bastante molestas, a pesar de ser pequeñas. Este es el motivo principal por el que se comenzó a utilizar este tipo de productos.

Con el avance de la tecnología, utilizar, hoy en día, una crema anestésica para la depilación se considera prácticamente innecesaria, ya que los centros especializados, donde uno puede someterse a este tipo de tratamiento, disponen de láseres con sistema de enfriamiento, que evitan padecer dolores; y, de este modo, la necesidad de usar cremas anestésicas.