La diferencia entre radiofrecuencia y fotorejuvenecimiento se limita a la técnica empleada, ofreciendo ambos tratamientos buenos resultados sobre la epidermis tratada. Al ser dos procedimientos no invasivos en los que no se requiere el bisturí, se han convertido en opciones muy demandadas por pacientes que buscan una mejora estética.

Elegir una u otra fórmula depende de la persona. También puede darse la recomendación del especialista para que use una combinación de ambas, con el fin de lograr resultados óptimos .

Similitudes entre radiofrecuencia y fotorejuvenecimiento facial

A pesar de que estas dos técnicas estéticas presentan un nombre distinto y se aplican de manera diferente, sorprenden por sus similitudes. Esas se dan tanto en el proceso del tratamiento, como en el fin que consiguen:

  • Son técnicas no intrusivas. Podrían parecer menos efectivas que las cirugías estéticas, pero, lejos de eso, han logrado competir frente al bisturí. No solo consiguen resultados que cada vez convencen más a los usuarios, sino que estos pueden salir de cada sesión sin necesidad de guardar reposo, pudiendo regresar a sus actividades habituales.
  • Rejuvenecen la piel, activando el colágeno. Lo que consigue la radiofrecuencia facial es aportar energía mediante ondas electromagnéticas. El calor es logrado por el fotorejuvenecimiento aportado por la luz. Dos tratamientos que, a pesar de llevarse a cabo con procedimientos distintos, rejuvenecen la epidermis y la dermis, devolviéndole elasticidad y el colágeno que, con el paso del tiempo, suele disminuirse. Además, en ambos casos, se produce una mejora en la circulación sanguínea y una disminución de las arrugas.
  • Efectos inmediatos. En función de lo que determine el especialista, cada usuario puede requerir de un número preciso de sesiones. En cualquier caso, son visibles los efectos inmediatos, pudiéndose necesitar alguna sesión extra con el fin de mantener los resultados.
  • Requieren de un especialista. El hecho de que no sean tratamiento invasivos no significa que no sea preciso el seguimiento y la realización por medio de un especialista. Es muy importante que el usuario sea analizado, para determinarse las zonas que van a ser tratadas. Solo la mano de un experto puede realizar ambos tratamientos.
  • La mezcla de los dos. Probablemente, el especialista pueda recomendar el uso de ambos procedimientos para lograr un mejor resultado estético. En este sentido, consiguen complementarse a la perfección.

Las diferencias entre radiofrecuencia y fotorejuvenecimiento facial

Es el momento de hablar de las diferencias de ambos tratamientos. Aunque se basan más en detalles técnicos, es importante tenerlas presente a la hora de elegir entre uno u otro:

  • El fotorejuvenecimiento con luz pulsada (IPL) utiliza impulsos de luz a modo de bisturí. Consigue deshacerse de materias indeseables, al variar la frecuencia e intensidad, según la zona a tratar. Por su parte, la radiofrecuencia usa la corriente electromagnética para generar el calor suficiente para ingresar en los tejidos y reavivar la producción de colágeno, necesario en la elasticidad de la piel.
  • El tratamiento con IPL requiere que el usuario se presente a la sesión sin nada de maquillaje o similar que pueda alterar la tonalidad natural de su piel. En cambio, la radiofrecuencia (RF), al actuar por medio del calor, no se ve afectada por lo requerido por la luz pulsada.
  • El fotorejuvenecimiento consigue combatir las alteraciones de pigmentación en la epidermis, disimulando manchas. La RF obtiene excelentes resultados sobre reacciones metabólicas, combatiendo además la celulitis.

Aunque puedan parecer dos técnicas muy diferentes, en ocasiones pueden combinarse, logrando superar de manera satisfactoria los resultados de las operaciones estéticas llevadas a cabo dentro de un quirófano. Al final, cada paciente tiene la última palabra al situar en una balanza los pros y contras de los diferentes tratamientos.