La luz pulsada o fotorejuvenecimiento es considerada como la mejor técnica actual para la eliminación de manchas, entre otros motivos, porque se adapta muy bien a las características de cada tipo distinto de piel. Aunque sus ventajas son múltiples, conviene tener en cuenta en qué consiste la luz pulsada para manchas y sus efectos secundarios.

Siempre con ayuda de un buen profesional, este método es totalmente personalizado y se reducen en cada caso los posibles riesgos que puedan surgir durante su tratamiento como veremos más adelante.

Luz pulsada en manchas: estos son sus efectos secundarios

Hay que tener en cuenta que la luz pulsada implica la aparición de ciertos efectos secundarios. De todos modos, siempre que se sigan las recomendaciones del profesional, estos desaparecerán a los pocos días y no son peligrosos.

El enrojecimiento de la piel del rostro y su ruborización es el más frecuente y lo más normal es que aparezca prácticamente al instante. Asimismo, los pequeños capilares también pueden parecer mucho más grandes cuando se termina el tratamiento, pero ambos efectos pueden disimularse con un poco de maquillaje. Siempre que haya pasado el tiempo debido después de la sesión.

De manera menos frecuente se presentan casos en los que aparecen costras o escamas que van cayendo y desapareciendo con el paso de los días. Lo mismo pasa con los moretones e inflamaciones cutáneas.

Contraindicaciones del fotorejuvenecimiento facial (IPL)

Este tratamiento realizado a través de una fuente láser, presenta ciertas contraindicaciones:

  • No es adecuado para cutis bronceados u oscuros.
  • Está contraindicado para personas embarazadas y aquellas que estén tomando medicación con efecto sensibilizador.
  • Deben abstenerse personas con urticaria solar, alergias fotolumínicas o cualquier otra respuesta anormal al sol.
  • Los pacientes que padezcan de esclerodermia, lupus o cáncer de piel también deberían evitarlo.

Así ayuda la luz pulsada a las manchas

Las manchas se pueden dar por distintos motivos, pero lo más común es que aparezcan por el paso del tiempo o por factores externos, como la exposición a rayos solares.

Por tanto, como se ha mencionado anteriormente, esta técnica se adecúa a las circunstancia de cada persona. Tras realizar los estudios pertinentes por parte de los profesionales, estos conseguirán resultados acerca de cómo es la piel y el vello de la persona concreta. A raíz de ahí, solo es necesario asignar los parámetros.

Esta técnica en forma de fuente lumínica se deshace de las imperfecciones, de las estructuras irregulares y consigue disimular las manchas. Por un lado, se encuentran los lentigos, que son manchas marrones y contienen melanina (el pigmento que le aporta color a la dermis). Por otro, están las telangiectasias, que son las manchas rojas y estas, al contrario de las anteriores, contienen hemoglobina, razón por la que adquieren ese color rojizo.

Se aplica una termo coagulación sobre la zona donde se encuentra la mancha y la dermis absorbe esa luz intensa. Todo esto se produce sin afectar a la piel sana que se encuentra alrededor. Por tanto, de manera paulatina, se observan mejoras en la zona que se está tratando. Cuando desaparecen las manchas, la piel en general va adquiriendo un tono mucho más uniforme y, progresivamente, toda ella adquiere mayor calidad.

Además, es un gran tratamiento para cuando la piel de una persona presenta distintas texturas y tonalidades, ya que con un mismo aparato se pueden tratar todo tipo de problemas cutáneos.

Más ventajas para la piel

Una de las grandes ventajas es que se puede tratar una gran extensión de la piel de una vez. Por ello, la luz pulsada es una técnica muy escogida también por hombres. Por otro lado, las personas que no aguantan el dolor han de saber que es un método totalmente indoloro, por lo que es muy indicado para zonas especialmente sensibles.

Así, consigue unificar toda la dermis igualando la textura, haciendo más finos los poros y dándole mayor calidad. Además de aportarle mayor luminosidad, elimina tanto las manchas marrones como las rojas y consigue reducir la profundidad de esas arrugas tan molestas. El colágeno se reactiva y se vuelve más sintetizado, lo que le aporta un aspecto mucho más joven y saludable.

Es necesario recordar que se tienen que dar ciertos cuidados tanto durante las sesiones como después. Además de utilizar objetos protectores tales como las gafas para la seguridad de los ojos, es necesario que sea un experto el que realice la técnica para evitar quemaduras o decoloraciones. En cualquier caso, toda duda que pueda surgir debe ser consultada con un profesional.