Llega el verano y, por consiguiente, el momento de lucir nuestros cuerpos bajo el sol. Hoy queremos hablarte de las estrías y el sol, uno de los problemas principales que suelen tenerse estos momentos en los que toca ponerse el bikini y dejar tu cuerpo a la luz.

En primer lugar, ¿qué son las estrías y por qué aparecen? Pues bien, las estrías son esas sinuosas líneas (en un principio moradas o rosas, y más tarde blanquecinas) que se forman en la piel cuando el tejido conjuntivo de la piel se rompe, normalmente por el exceso de estiramiento experimentado por cambios bruscos de peso.

Podemos clasificar las estrías según esos colores de los que hablábamos: las rosadas y las blanquecinas. Las estrías tienen en el inicio un color más amoratado, ya que todavía se encuentran en la primera fase y sigue conteniendo circulación sanguínea. Sin embargo, en la segunda fase, la estría coge ese color blanco debido a que se convierte en una cicatriz, es decir, el tejido está roto por completo y deja de tener flujo sanguíneo.

Las partes del cuerpo más comunes en las que aparecen las estrías son las siguientes: los muslos, los glúteos, el abdomen, los pechos y las caderas.

Desmontando el mito: tomar el sol disimula las estrías

No, contrariamente a lo que seguramente pensabas, por mucho que tomes el sol esto no hará que tus estrías se disimulen y mucho menos que desaparezcan. De hecho, si las estrías se encuentran en la primera fase, el sol no hará otra cosa más que empeorar la situación. Incluso tienes muchas posibilidades de que la piel se queme o llegue a inflamarse por la acción del sol.

Respecto a las estrías que estén ya en la segunda fase y sean de color blanco, es cierto que la piel no se quemará bajo el sol con tanta facilidad. Sin embargo, las estrías no se ponen morenas ya que no son capaces de llevar a cabo la producción de melanina, por lo que el contraste de estas con tu piel demasiado bronceada será mucho mayor y en lugar de disimularlas conseguirás todo lo contrario, que se vean todavía más.

Estrías y sol: los especialistas te recomendamos el cuidado de la piel

Sigue los sencillos consejos que ahora te proponemos para cuidar tu piel en profundidad y reducir al máximo posible los síntomas tan incómodos estéticamente que dejan las estrías.

  1. ¡Nada de sol sin protección!: como no podía ser de otra manera, te recomendamos que no expongas en ningún momento las estrías que todavía sean rojizas al sol. Sin embargo, si no puedes resistirte, hazlo siempre con protección, de manera que se reduzcan las posibilidades de quemaduras e irritaciones.
  2. La hidratación debe ser tu mejor aliado: el poder nutritivo que aportan las cremas hidratantes a la piel puede serte de gran ayuda a la hora de reducir los síntomas de las estrías, sobre todo de las más recientes, tales como la sensación de quemazón o el picor incontrolable.
  3. Recuerda que, si expones al sol las estrías blanquecinas, éstas no se pigmentarán y encontrarás más diferencia entre el color de las estrías y el de tu piel, siendo incluso más llamativas.
  4. Llevar una dieta rica sobre todo en Vitamina C, E, D, A y Zinc, así como la consumición regular de frutos secos, te servirá para prevenir las estrías futuras.

¿Lo has apuntado todo? Ahora que ya estás informada sobre el tema, te bastará con seguir nuestros consejos y ¡que las estrías no te impidan disfrutar del sol y el verano! Pero que no se te olvide la protección solar, tu piel te lo agradecerá, puedes darlo por seguro.