Los granos en las ingles son habituales a causa de los pliegues en la piel de esta zona que provocan irritación con el roce la ropa. A su vez, es una zona húmeda por su cohabitación con el sudor, lo que favorece la aparición de pequeños granos, irritaciones o erupciones.

A continuación, vamos a explicar cuáles pueden ser las causas más habituales y las soluciones más efectivas.

Principales causas de los granos en las ingles

Existen muchos motivos por los que pueden aparecer los granos o la irritación en la zona púbica o inguinal.

Por un lado, existen agentes externos como la ropa o el tabaco que pueden afectar, pero también hay que prestar atención al propio vello del cuerpo, causante en muchas ocasiones de dichos granos.

Granos causados por el vello

Al igual que sucede en otras partes del cuerpo sensibles y con vello, un mal tratamiento y un deficiente cuidado pueden generar problemas en la piel. Por ello, el principal desencadenante de la aparición de los granos, pueden ser un mal afeitado o una agresiva depilación que irriten la piel.

En algunos casos, además, pueden producirse granos como consecuencia de un enquistamiento de pelos bajo la piel. Esto se debe también a la depilación y se produce porque los pelos crecen debajo de la piel, provocando granos internos. Esta afección puede ser conocida como foliculitis.

Granos causados por otros factores

En cuanto a los factores externos que pueden afectar a la zona de la ingle, la ropa suele constituir la causa más común en la manifestación de estos granos. La ropa interior o las prendas muy ajustadas o de materiales no transpirables irritará la piel.

Sin embargo, existen otras causas más desconocidas. Es el caso de enfermedades como el molusco contagioso, que puede producir granos de gran tamaño. Otro actor que puede resecar y dañar la piel de manera paulatina es el tabaco y otra causa son las enfermedades de transmisión sexual. Igualmente, el estrés o la ansiedad pueden desembocar en la aparición de granos en cualquier parte del cuerpo.

Además, el uso de cremas o productos químicos pueden irritar la piel o generar una reacción alérgica en la ingle, ya que se trata de una zona muy sensible, propiciando así la aparición de granos.

Otra de las causas de la aparición de granos en la ingle, es la excesiva secreción de grasa. Las glándulas sebáceas producen sustancias para hidratar la zona, si estas son producidas en exceso pueden provocar inflamación.

Solución para tratar los granos en las ingles

A veces, la aparición de estos granos en las ingles es inevitable, debido a las condiciones cutáneas o al tipo de piel. Por ello, existen tratamientos fiables y delicados para hacerlos desaparecer. Resulta conveniente tener en cuenta qué soluciones ofrece la medicina.

Tratamientos

En ocasiones, no se utilizan bien las cremas o ungüentos para la piel. Y es que se han de extremar las precauciones cuando se aplican a zonas sensibles. Teniendo en cuenta este factor y que el vello es uno de los principales desencadenantes de la aparición de los granos, lo recomendable es administrar por vía tópica un antibiótico al depilarnos. Si se aplica antes y después del afeitado, la zona sufrirá mucho menos. También es recomendable utilizar cremas con aloe vera, ya que estas cremas ayudan a hidratar la piel.

De la misma manera que utilizamos productos indicados para mantener limpia la zona de la ingle se deben eliminar las células muertas que propicien la aparición de los granos, para ello, es aconsejable exfoliar la zona. Recordemos que una excesiva limpieza cutánea puede igualmente exacerbar la irritación por lo que los tratamientos y productos utilizados deben aplicarse en su justa medida.

Hay que tener en cuenta que los granos pueden infectarse, independientemente de la causa que los produzca, ya sean pelos enquistados o producidos por cualquiera de las causas mencionadas anteriormente. Por ello, es muy importante no reventar los granos ya que se podría extender la infección.

Una de las acciones recomendadas para eliminar los granos en las ingles es la aplicación de paños de agua caliente, sirve para abrir los poros y limpiarlos. Lo recomendable es aplicarlos varias veces al día durante 10 minutos aproximadamente.

Tomando ciertas precauciones como son el uso de ropa adecuada y el mantenimiento de la hidratación en la zona, es posible contener el riesgo de la aparición de granos. Lo más importante es actuar manipulando la zona lo menos posible, para impedir que se complique su curación y surjan infecciones.