¿Por qué salen pecas en verano? Quizás te hayas hecho alguna vez esta pregunta y desconoces la respuesta. Si es así, te invitamos a seguir leyendo este post, donde trataremos de dar solución a esa incógnita.

En realidad, la pregunta correcta sería “¿Por qué las pecas son más visibles en verano?” Ya que lo que realmente ocurre es que el bronceado de la piel acentúa el color, e incluso el tamaño de las pecas. Pero las pecas ya estaban ahí durante el invierno.

¿Qué son y por qué razón aparecen las pecas?

Vamos con ello paso a paso. Lo primero es saber qué son las pecas. Por su apariencia externa, todos sabemos que las pecas son pequeños puntos de tamaño variable y tono más oscuro, que aparecen en las zonas de la piel más expuestas a la luz solar, es decir, manos, hombros y, especialmente, rostro.

Su aparición es el resultado del siguiente proceso: de las células que componen la dermis, un 10 % son los melanocitos, que se encargan de producir la melanina, pigmento que sirve para absorber la radiación ultravioleta de la luz solar protegiendo así nuestra piel.

Siguiendo el proceso normal, las células que rodean a los melanocitos van asimilando la melanina, lo que se traduce en un oscurecimiento de la piel, dando como resultado el color bronceado tan solicitado en verano.

Pero sucede que la piel de algunas personas no sólo no produce melanina suficiente para que la superficie cutánea oscurezca uniformemente, sino que además el pigmento se va acumulando en pequeñas zonas puntuales. Y ahí las tenemos: son las pecas, también llamadas melasmas efélides. Además tienen una predisposición genética , con variaciones genómicas , para ser más exactos, alteraciones en el gen receptor del Melanocortín-1.

Está comprobado que las pieles más blancas son las que presentan más probabilidades de presentar pecas. Así les sucede a las personas pelirrojas que por esa misma razón tienen más tendencia a quemarse con la exposición al sol. Son también más frecuentes en los primeros años de vida que en la edad adulta y en las mujeres más que en los hombres.

De lo hasta aquí expuesto, podría deducirse que las pecas tienen su origen en la exposición de la piel a la radiación solar, sin embargo, como ya hemos expuesto anteriormente las pecas pueden tener también un origen genético. Se ha observado que presentan un fuerte componente hereditario y son más habituales en personas de tez y cabello claro. Pero, ¿son preocupantes? ¿Indican algún tipo de afección cutánea?

No son preocupantes en absoluto, más allá de la mera cuestión estética, porque solo en un número muy limitado de individuos indican algún tipo de patología. Sería el caso de la llamada neurofibromatosis, enfermedad genética rara con apenas prevalencia en la población. Las pecas en realidad no son manchas ni anomalías que deban alertarnos sobre un virtual riesgo de enfermedad cutánea, salvo si presentasen una pigmentación extraña o un tamaño inusualmente grande, lo que no es habitual.

Lo que realmente indica la presencia de pecas es una especial sensibilidad de la piel a las radiaciones solares, hecho que debería traducirse en un mayor cuidado y responsabilidad a la hora de tomar el sol por parte de quien las posee.

La protección, la mejor prevención

Lo mejor que podemos hacer si deseamos reducir su proliferación es elegir nuestro protector solar entre los de factor más alto, de 30 en adelante, para conseguir una mayor barrera protectora frente a la radiación UVA y UVB.

Y, por supuesto, aplicarlo de forma correcta, es decir, reponerlo cada dos horas aproximadamente mientras continúe la exposición solar.

También hay otras formas de protección a las que debemos recurrir adicionalmente. Escoge un buen sombrero, a ser posible de ala ancha, para evitar que el rostro, aun bien cubierto de loción solar, reciba directamente las radiaciones solares. No olvides tampoco las gafas de sol, pero, eso sí, debidamente homologadas para que cumplan su función eficazmente.

Otro consejo que debes seguir es no tomar el sol en las horas centrales del día, cuando sus radiaciones inciden más directamente y son potencialmente más dañinas. Evita pues el sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, aproximadamente.

Como decíamos, las pecas no constituyen un problema médico o dermatológico, pero si por razones estéticas, o psicológicas, debido al complejo que pueden causar a determinadas personas, pensáramos en eliminarlas totalmente, existe la posibilidad de hacerlo en clínicas especializadas.

Esperamos haber aclarado –nunca mejor dicho- tus dudas sobre las pecas. Y recuerda que, para el cuidado de la piel, lo mejor es buscar el consejo de especialistas en dermatología o estética.