La primera sesión láser suele ser todo un misterio para aquel que nunca se ha sometido a este método depilatorio. Es natural que surjan dudas acerca de cómo ir preparado, si es necesario o no dejar crecer el vello de la zona a tratar, etc. Por ello, lo recomendable es seguir los siguientes consejos, no sin antes preguntar al especialista en estética, que tratará el caso de cada paciente de manera individual.

Primera sesión láser: así es paso a paso

Cuando se acude por primera vez a la clínica estética buscando el primer tratamiento láser, estos son los pasos que, por lo general, se suelen seguir:

  • Un estudio personalizado por parte del médico estético de cada una de las características del paciente, así como de la zona a depilar. Se atiende al grosor, a la cantidad, al color del vello o a la sensibilidad de la piel, entre otros aspectos así como el fototipo de la piel a tratar.
  • Para determinar cómo responde la epidermis de cada usuario al láser, se realiza un breve test de prueba sobre una zona pequeña que se quiera depilar.
  • El siguiente paso es realizar el tratamiento. Para ello, se habrá solicitado al paciente previamente que lleve la piel limpia, que no se haya aplicado cremas, desodorante ni tampoco maquillaje.
  • Se le proporcionarán al usuario unas gafas especiales para proteger los ojos del láser.
  • Dado que cada cliente es distinto, la duración del tratamiento puede variar. También depende de la zona a tratar. El técnico programará el equipo láser en función del tipo de piel del paciente y comenzará el proceso.
  • Pasará el láser en distintas ocasiones por las diferentes zonas, hasta lograr los efectos deseados.
  • Tras terminar la sesión aplicará una crema de efecto frío para calmar la piel ante un posible enrojecimiento, debido al calor aplicado.

¿Qué debo hacer tras mi primera sesión láser?

Cuando la primera sesión de depilación láser ha terminado, el paciente puede irse a su casa con toda normalidad. Lo único que debe tener en cuenta son una serie de cuidados que le recomendará el especialista en estética, con el fin de preservar su piel sana hasta la siguiente sesión.

El enrojecimiento y una ligera inflamación son efectos recurrentes, que pueden desaparecer al día siguiente. Esto es comparable a una quemadura solar, por lo que será necesario aplicar una crema hidratante, por ejemplo, que tengan base de aloe vera, e, incluso, funcionará aplicar un poco de hielo envuelto en un paño.

En ocasiones, debido a la existencia de pelos de diferente grosor, suele producirse un edema perifolicular, en forma de puntos rojos y enrojecimiento alrededor del vello. Esto entra dentro de la normalidad, al igual que la aparición de puntos negros y una sensación leve de crecimiento de pelo, que no es más que el resto de vello que acabará por caerse solo. De todas formas, es conveniente ser precavidos y llevar a cabo una serie de medidas para garantizar los mejores resultados.

Los consejos del técnico láser a tener en cuenta

Resulta conveniente seguir cada uno de los consejos dados por el técnico láser y el médico estético del centro. Tener presentes estas recomendaciones puede prevenir algunas complicaciones, como la foliculitis:

  • Rasurarse únicamente con cuchilla si se ve crecer el vello por donde ha pasado el láser, teniendo en cuenta que estos terminarán por caerse por sí solos.
  • No realizar ejercicio físico. Se puede ir a trabajar y hacer una vida normal, pero intentando no realizar una actividad física extenuante que produzca sudor, al menos, hasta un día después de la sesión. La sudoración podría irritar el área tratada.
  • No exponer la piel al calor ni a los rayos de sol. Tampoco mojarla con agua caliente. Se debe mantener este cuidado, al menos, durante tres días después del tratamiento láser.
  • Hidratar la epidermis de manera frecuente con cremas que contengan ingredientes naturales, como el aloe vera. Resulta esencial no aplicar ninguna crema que contenga alcohol ni efecto peeling.
  • Evitar a toda costa el maquillaje en un par de días, sobre todo, si la depilación se ha realizado en el rostro.
  • Favorecer la transpiración de la piel que ha sido sometida al láser reemplazando los tejidos a base de lana o de origen natural por ropa térmica. No ponerse prendas ajustadas.
  • No rascarse la zona tratada. El picor suele ser un síntoma de sequedad. Para evitar la piel seca, esta debe hidratarse con cremas a base de ingredientes naturales.
  • Bañarse con agua preferiblemente fría o templada, usando un jabón neutro.

La depilación láser es el método más usado para eliminar de forma permanente la vellosidad corporal y olvidar la molestia de depilarse a diario, sobre todo en piernas, axilas e ingles. Conocer el paso a paso de la primera sesión es importante, así como los cuidados necesarios para después del tratamiento.