El acné adulto es un trastorno que se observa con cierta frecuencia, en una de cada 20 personas. Aunque es un padecimiento más propio de la adolescencia, en ocasiones aparece en etapas más avanzadas de la vida.

Aparece cuando los canales pilosebáceos de las glándulas sebáceas se bloquean. En estos casos, el sebo destinado a lubricar los vellos y las células muertas no pueden drenar hacia el exterior, por lo que se acumulan e infectan, particularmente por la bacteria Propinibacterium acnes, produciendo los puntos característicos. No es una enfermedad grave, pero puede dejar cicatrices permanentes.

Esta variante del adulto tiene características propias y tratamientos específicos. Es una enfermedad multifactorial, ya que responde a varias circunstancias. Entre ellas se cuentan los elevados niveles de estrés, cambios en la dieta, uso de algunos productos cosméticos o medicamentos.

Diferencias entre el acné de adultos y de adolescentes

Tanto para los adultos como para los jóvenes, el acné aparece por la estimulación de la glándula sebácea y la obstrucción del flujo de salida del sebo y las células muertas.

En el acné juvenil, el factor principal es la producción de hormonas androgénicas, por lo que es más frecuente en hombres. Mientras que en el adulto, es la hipersensibilidad de la glándula sebácea a estas hormonas el problema y se presenta con más frecuencia en mujeres.

El estrés genera un aumento de la hormona cortisol, lo que ejerce un efecto estimulante sobre la glándula sebácea similar, a cualquier edad.

Las lesiones del acné juvenil suelen ser más leves, tipo comedón (punto negro), pápula (grano) o pústula que salen en la zona T de la cara (frente, nariz, mentón y pecho). En el caso de los adultos aparece en la zona “U” (maxilar inferior, zona peribucal y cuello) y tiende a presentarse como quistes o nódulos, más severos y que dejan mayores cicatrices.

En el caso de las mujeres, las variaciones hormonales del ciclo menstrual pueden ser desencadenantes de crisis de acné. Este factor también contribuye a que el acné del adulto sea más frecuente en el sexo femenino.

El acné medicamentoso normalmente es pasajero, pero el problema se presenta cuando hay que tomar la medicina de por vida, sea en jóvenes o adultos. Algunos de estos fármacos son el litio, corticosteroides, esteroides anabólicos y barbitúricos.

El tabaco, las radiaciones ultravioleta y la contaminación ocasionan aumento en la producción de radicales libres. Esto es causa de obstrucción del canal pilosebáceo y de aumento en la producción de sebo en todas las edades.

Tratamientos efectivos para el acné del adulto

En la actualidad existen diversos tratamientos para combatir el acné del adulto.

Luz pulsada o IPL

​El tratamiento de luz pulsada o IPL consiste en la aplicación de un haz de láser que estimula la formación de oxígeno en la piel. La bacteria causante de la inflamación e infección de las lesiones desaparece. El tratamiento se aplica en 8 sesiones, una por semana, con una de mantenimiento cada dos meses.

Biofacial 24 horas

​En esta terapia se utiliza el PRX-T33®, un activador dérmico que hidrata los tejidos de forma inmediata. Este tipo de peeling es más efectivo que los convencionales ya que estimula la actividad de los fibroblastos, células que producen colágeno y elastina. Por ello ayudan en el proceso de desaparición o atenuación de las cicatrices.

Es un procedimiento no invasivo, no doloroso, que no produce fotosensibilidad y de resultados inmediatos.

Tratamiento farmacológico

Se basa en el uso de algunos fármacos recetados por el médico tratante. Entre ellos se encuentran los antibióticos orales como doxicilina, amoxicilina, tetraciclina y eritromicina.

También pueden aplicarse antibióticos directamente sobre la piel como clindamicina o eritromicina.

En las mujeres se pueden utilizar anticonceptivos orales para regular el ciclo menstrual.

Peelings superficiales y medios

Estos peelings son poco agresivos y permiten la reincorporación inmediata a la vida cotidiana. Son efectivos para eliminar las cicatrices.

Los superficiales se llevan a cabo con ácido glicocólico, que está indicado para las manchas y el acné no inflamatorio. El de ácido acetilsalicílico es antiinflamatorio y antiséptico. Además regula la producción de sebo y elimina la capa superficial de la piel.

Para el peeling medio se usa ácido tricloroacético o TCA. Previamente se requiere la aplicación de ácido retinoico durante varios días. Produce descamación y enrojecimiento.

Dieta para evitar el acné

A algunos alimentos, como la leche entera, las golosinas, los bollos y pasteles, se les ha atribuido ser causa de los brotes de acné. Otros que se incluyen en esta lista son el chocolate, las frituras, la comida rápida y las gaseosas.

Se pueden sustituir por alimentos bajos en grasa y azúcar, y de alto contenido de fibra, a fin de evitar sus efectos.

El acné en el adulto tiene varios tratamientos efectivos, que logran eliminar las manchas del acné o evitar que se produzcan.