La depilación láser y el sol pueden no ser aconsejables en ciertos casos, por eso, el usuario debe extremar las precauciones en verano, sobre todo, si está pensando en someterse a este tipo de depilación. La prevención es fundamental para lucir unas piernas libres de vello en la temporada de calor.

Depilación láser y sol, cuidados recomendados

Como es bien sabido, la piel se consigue broncear debido a la melanina, que le confiere color, la misma que permite actuar al láser durante la depilación, eliminando el vello desde su raíz.

¿Qué le sucede a la piel bronceada frente al láser? Hay que tener en cuenta que el láser actúa sobre la raíz del vello por la melanina, quemándolo si este presenta un color oscuro. En caso de que la piel muestre una tonalidad bronceada, puede dar lugar a una confusión en el momento que actúa el láser, activándose sobre la epidermis y produciéndole quemaduras.

En este caso, la piel más tostada puede atraer el efecto del láser, y llegar a provocar lesiones directamente sobre la piel del paciente, por eso, es muy importante realizar este tipo de tratamientos en centros especializados y siguiendo las recomendaciones del especialista.

¿Qué recomendaciones se deben seguir con respecto al sol?

En función del tipo de láser que vaya a emplear el especialista en estética, resulta conveniente seguir ciertos consejos relacionados con la radiación solar:

  • Si la piel está recién bronceada, lo ideal es esperar entre 4 y 5 días con el fin de disminuir su efecto. Es conveniente que la tonalidad de la piel regrese a su estado habitual, hecho que puede tardar hasta dos semanas.
  • Si se quiere lucir un cuerpo depilado en un determinado periodo del año es recomendable restringir la exposición solar, al menos de la zona a tratar y siempre cuidar la piel con cremas de protección solar.
  • Una vez acaba la sesión de depilación con láser, el médico estético aconsejará al paciente evitar la exposición al sol durante los próximos días, evitando exponer la zona tratada al mismo. Dado que la piel está sensible y puede presentar rojeces, el calor podría causar irritación en la misma, además de quemaduras y manchas, impidiendo su adecuada hidratación. Por ello, será mejor cubrirse y mantener hidratada la zona de manera constante, esquivando el calor y el sudor.
  • Aunque no vayas a broncearte, el sol incide sobre la piel, por lo que en las zonas más visibles, como pecho, brazos, piernas o rostro, es recomendable utilizar protector solar antes y después de la depilación láser. 
  • Como mencionábamos, la depilación láser hace que la zona se irrite aunque no podamos apreciarlo, ya que el láser incide directamente sobre el folículo piloso, por lo que es muy importante hidratar la piel los días posteriores a la depilación. Una de las cremas más recomendadas para ello es el aloe vera, por su efecto hidratante y regenerador. 

Entonces, ¿puedo someterme a una sesión láser tras tomar el sol?

Aunque se aconseja llevar a cabo las prevenciones anteriormente mencionadas, sí que es posible recibir sesiones láser tras haber tomado el sol. Esto es gracias a las nuevas tecnologías que han permitido el avance de los láser permitiendo así la depilación en diferentes fototipos de piel. Un ejemplo de láser que se puede realizar con piel bronceada (siempre siguiendo las recomendaciones) es el láser soprano (láser de diodo). 

Cabe señalar que muchas personas, con tonalidades morenas también se someten a este tratamiento de forma exitosa. Esto se consigue tal y como se ha reseñado debido al tipo de láser empleado, y los disponibles en los centros hedonai determinan máxima seguridad depilatoria en verano. Seleccionando el láser idóneo se puede lograr el objetivo deseado, una piel libre de vellos y completamente cuidada.

El láser soprano (diodo) es el más aconsejado para las pieles bronceadas, ya que acomete la depilación garantizando la plena seguridad que exige cada paciente. Entre las características de este tipo de láser podemos destacar:

  • Es rápido y seguro,
  • Es apto para muchos tipos de pieles
  • No causa dolor durante su aplicación.
  • No genera quemaduras, aunque sí se siente una ligera sensación de calor.
  • Elimina al menos, el sesenta por ciento del vello, sin requerir más que una sola sesión.
  • Posibilita depilar las pieles expuestas al sol, otorgándoles el mismo beneficio de eliminación capilar. 
  • No alcanza la temperatura de los láseres convencionales, llegando a reducirla al 50 % en comparación con estos. De ahí su seguridad sobre la epidermis.

En función del tipo de láser que se emplee, se podrá mantener la piel bronceada y tomar la decisión de someterse a este tipo de tratamiento para suprimir el vello corporal. Siempre es recomendable cuidarse de los rayos solares e informarse con el especialista en la clínica estética de confianza.