Depilación láser y cáncer son dos conceptos que llevan siendo unidos mucho tiempo. Muchas personas creen equivocadamente que la luz producida tiene los mismos efectos que la que irradia el sol. Lo cierto es que esta estrella emana radiaciones de todo tipo (UVA, infrarrojos…) que en exceso sí que pueden ser perjudiciales, mientras que la técnica con láser únicamente produce luz en determinada frecuencia, dependiendo de la tecnología empleada hablaremos de alejandrita, diodo u otros.

Por esto y para derrumbar los mitos que todavía existen entre la población, es necesario que los enumeremos y expliquemos con total claridad.

La depilación láser provoca cáncer

Totalmente falso. Ningún estudio ha demostrado una relación entre el cáncer y el láser. Se dice que la luz de esta técnica conlleva la aparición de melanomas, pero no es cierto. Un melanoma suele manifestarse mediante la aparición de lunares y el único riesgo, entonces, es que la luz del láser dispare a uno de estos en pleno centro y cause quemaduras. Sin embargo, todos los centros cualificados toman todas las medidas necesarias para que esto no suceda; por ejemplo, pintando los lunares con un lápiz blanco.
Este tema sería diferente si ya se padece cáncer de antemano. Entonces se deberá consultar a un médico, ya que es recomendable esperar unos tres años después de que los marcadores tumorales sean negativos. Además, se tendrá que consultar a un profesional si estás embarazada o en periodo de lactancia, si tienes diabetes o si estás tomando algún medicamento.

Suele ser muy doloroso

Al contrario. La depilación láser es considerablemente bien tolerada por cualquier cuerpo. Si bien lo único que puede causar es alguna molestia o sensación de calor, se anula mediante la aplicación de un sistema de enfriamiento local. La cera, por ejemplo, es mucho más dolorosa. Es verdad que cada piel es más o menos sensible que el resto, pero de igual manera existen cremas anestésicas si no quieres sufrir ninguna pequeña molestia.

No funciona con tatuajes

El láser Q-switch es específico para tratar la eliminación de tatuajes. Es lo que pretendemos, eliminar el tatuaje pero desde luego no influye en la salud. Es evidente que los láseres depilatorios no deben pasar por encima de ningún tatuaje, ya que lo difuminarían e incluso eliminarían, además de provocar algún tipo de lesión térmica en la piel, por eso se deja una zona de seguridad, un “perímetro” alrededor del tatuaje sin depilar para asegurarnos de que no va verse afectado.

Es muy caro

La inversión en el láser depende de la extensión de la zona a tratar. Lo cierto es que, independientemente de cuál sea el precio, este será amortizado satisfactoriamente con el tiempo. En efecto, es mucho más rentable que los métodos tradicionales de depilación y la suma total de su coste hoy en día realmente es asequible a todas las personas.

No puede aplicarse en ciertas zonas ni en verano

Si contamos los ojos (pestañas) como una zona, entonces sí. Por lo demás, excepto los ojos, cualquier zona con vello es susceptible de ser depilada sin ninguna complicación. Incluso es más recomendable para zonas sensibles como las ingles, pues se evitan posibles intolerancias a la depilación tradicional.

En cuanto al verano, nada impide que no pueda llevarse a cabo un tratamiento láser en esta estación. Es verdad que el sol es un factor a tener muy en cuenta en relación al láser, pero tan solo son necesarios unas precauciones previas. Entre ellas, no es recomendable exponerse largamente al sol durante varias semanas previas o utilizar autobronceadores. Lo mismo ocurre después del tratamiento, ya que la zona depilada debe protegerse del sol para que no sienta más calor del que ya tiene y evitar así posibles manchas o provocar lesiones térmicas.

El pelo rubio y rojo no puede depilarse

Esa es la creencia popular, pero lo cierto es que, mediante evaluaciones previas, sí que puede eliminarse. Todo depende de la melanina detectada por el láser, la cual suele presentarse en menor cantidad en personas con la piel muy clara o con el vello rubio o rojo. La única diferencia entre estos pacientes es que personas con este tipo de pelo pueden necesitar algunas sesiones más y algún cambio en los parámetros usados en la técnica.

Se debe rasurar el vello antes de cada sesión

Esto es verdad a medias. En realidad sí que es necesario acudir depilado o depilada a las sesiones, pero mediante técnicas no abrasivas. Esto quiere decir que puedes depilarte, pero nunca con pinzas, cera o máquinas depilatorias. Estos últimos arrancan el pelo de raíz y el láser no podrá detectarlos al actuar, pues se necesita el tallo del vello para un resultado óptimo.

En conclusión

Con todo, podemos concluir que la depilación láser es realmente segura. Todos lo mitos inherentes a ella se deben a la práctica en lugares no cualificados para el desarrollo de la actividad y que no cuentan con homologación certificada. Por eso si tienes más dudas sobre esto, puedes consultar nuestra guía útil de depilación láser.

Así que, someterse a esta técnica no supone ningún riesgo para la salud de una persona sana de por sí. Al contrario, la gran mayoría se siente mucho mejor consigo mismo y con su cuerpo tras someterse al láser depilatorio.