La concienciación social sobre la importancia de cuidar y proteger la piel del sol veraniego es cada vez mayor, pero durante los meses de frío, esta parte de nuestro cuerpo se convierte en la gran olvidada. Sin embargo, hay muchos factores propios del invierno que causan importantes daños a la piel y que producen, a largo plazo, deshidratación y envejecimiento.

La piel actúa como una barrera de protección ante cualquier cambio exterior cuya  función es, entre otras,  proteger al resto del organismo de las inclemencias meteorológicas. Sin embargo, no todas las pieles son iguales, el grado de sensibilidad es diferente y por tanto su reacción también.

Cómo proteger la piel del frío

Os mencionamos tres hábitos que no pueden faltar para cuidar vuestra piel:

  1. Hidratar adecuadamente todo el cuerpo, pero especialmente la cara y las manos, ya que son las partes más expuestas a bajas temperaturas.
  2. Nunca hay que olvidarse del cuidado de los labios, muy dañados por el frío.
  3. No olvidar nunca la fotoprotección, los días soleados de invierno con bajas temperaturas engañan.